Amigos y Hnos. en Cristo.
Dios les continúe bendiciendo grandemente, espero que se encuentren bien después de este Huracán que hemos pasado en el Área de Houston y sus alrededores. Damos gracias a Dios por su cuidado, entiendo que hay lugares que perdieron la electricidad y cosas materiales. Pero seguimos orando por fortaleza y que Dios traerá la provisión pronto.
Quiero que reflexionemos que ha si como hemos visto el poder de una tormenta natural, también hay tormentas en la vida, y la palabra de Dios nos enseña a confiar en Él, y a llevar nuestras preocupaciones a través de oración. En su palabra encontramos un ejemplo cuando los discípulos estaban en una barca durante una tempestad furiosa, y Jesús calmo el mar con una palabra (Marcos 4: 35-41). Así como Jesús trajo calma a la tormenta física, podemos confiar el que El traerá paz a nuestras vidas cuando confiamos en Él y le presentamos nuestras preocupaciones en oración.
Aunque enfrentamos dificultades y aflicciones en este mundo, la promesa de Jesús es que podemos encontrar paz en El. Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo.”. Que esta promesa de Jesús te ayude a confiar más en El, Recuerda lo que dice El Salmo 23:4 “Ainque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.” El Salmo 23 es un testimonio de la paz y la protección que encontramos en Dios incluso en los momentos más oscuros. Podemos confiar en Dios que en los momentos más dificiles Dios está con nosotros, guiándonos y dándonos la paz que sobrepasa todo entendimiento.
Te invito hacer esta oración: Padre celestial, gracias por tu promesa de paz en medio de las tormentas de la vida. Ayúdanos a confiar en Ti ya buscar tu rostro en oración, sabiendo que tu paz guardará nuestros corazones y mentes en Cristo Jesús. En momentos de temor y aflicción, recuérdanos que tú estás con nosotros, guiándonos y dándonos fortaleza. En el nombre de Jesús, amén.
Que este devocional te recuerde que, en Cristo, podemos encontrar paz y seguridad incluso en medio de las tormentas más difíciles de la vida.
Un abrazo fuerte y bendiciones.
Pastor Jorge Florian
Iglesia Fuente de Dios





