Amigos y Hnos. en Cristo. Dios les continúe bendiciendo grandemente, espero que se encuentren bien.
En nuestro caminar diario como cristianos, enfrentamos desafíos que pueden parecer abrumadores. Sin embargo, la Palabra de Dios nos llama a fortalecernos en el Señory en su poder. En la biblia, la fortaleza se asocia con la capacidad de resistir la tentación, perseverar y confiar en Dios en los momentos de prueba y tribulación. Efesios 6:10 es un recordatorio que el Apóstol Pablo le da a los hermanos de Éfeso que habían pasado por diversas dificultades. Y estas palabras siguen vigentes hasta hoy para nosotros como su iglesia.
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza. 11 Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Efesios 6:10-11
El Rey David es un buen ejemplo, que cuando enfrento al Gigante Goliat, aunque la batalla era desigual. David confió en el poder de Dios. En lugar de confiar en sus propias fuerzas, y declaro David declaró: “Tú vienes a mí con espada y lanza, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos… y toda esta congregación sabrá que Jehová no salva con espada y lanza; porque de Jehová es la batalla” (1 Samuel 17:45, 47). David fue fortalecido en el Señor, y Dios le dio la victoria. Muchas veces pesamos que peleamos con gigantes espirituales que nos atemorizan y nos paralizan, y estamos luchando con nuestras propias fuerzas. Así como David se fortaleció y confió en Dios así tenemos que seguir el ejemplo de David y Dios nos dará la victoria.
Hay momentos que encontramos la fortaleza en el Señor cuando alabamos y oramos. Miremos a Pablo y Silas fueron encarcelados injustamente por predicar el Evangelio. A medianoche, en medio de su sufrimiento, oraban y cantaban himnos a Dios. Entonces, “sobre los cimientos de la cárcel se produjo de repente un terremoto tan violento que las puertas se abrieron de par en par, ya todos se les soltaron las cadenas” (Hechos 16:26). A través de su fe y alabanza, fueron fortalecidos en el Señor, y experimentaron el poder liberador de Dios. En momentos que tus fuerzas desmayen alaba y ora al Señor como Pablo y Silas.
De la misma manera miramos a Jesús en el Desierto, (Mateo 4:1-4) Después de su bautismo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu Santo para ser tentado por el diablo. Durante cuarenta días y cuarenta noches, Jesús ayuno y fue tentado en diversas formas. Sin embargo, en cada tentación, Jesús respondió con las Escrituras, declarando: “Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4). Jesús se fortaleció en el Señor, resistiendo las tentaciones con la Palabra de Dios.
Oremos: Padre celestial Al igual que David, Pablo y Silas, y Jesús, podemos fortalecernos en ti Señor y en el poder de tu fuerza enfrentando nuestros desafíos con fe, oración y la Palabra de Dios. Ayúdame a entender que nuestras batallas no son nuestras, sino tuyas, y en ti encontramos la fortaleza para vencer. Oro Señor para que me des la fortalezca cada día, y que confiemos en tus promesas y reconocer que tu estas con nosotros en todo momento. En el nombre de Jesús. Amén.
Un abrazo fuerte y bendiciones.
Pastor Jorge Florian
Iglesia Fuente de Dios





