Amigos y Hnos. En Cristo.
Podemos ver la perseverancia de Jacob en la búsqueda de Dios
En este pasaje, Jacob está en un punto crucial de su vida. Ha pasado años huyendo y ahora está a punto de encontrarse con su hermano Esaú, a quien le habia engañado en el pasado. En medio de la incertidumbre, Jacob tiene un encuentro sobrenatural, una lucha con un varón, que algunos consideran una aparición divina. Lo más impactante de este episodio es la actitud de Jacob: no está dispuesto a soltar hasta recibir la bendición. Jacob sabía que necesitaba la intervención de Dios y estaba determinado a no rendirse hasta obtenerla.
Este tipo de determinación nos enseña que hay momentos en nuestras vidas en los que debemos aferramos a Dios con todo lo que tenemos, no soltarnos hasta ver Su bendición y Su propósito cumplido. Esta lucha no es fisica, como la de Jacob, sino espiritual. La fe nos llama a perseverar en oración, en búsqueda, incluso cuando todo parece estar en nuestra contra.
Miremos otro ejemplo muy conocido es La fe perseverante de la mujer cananea (Mateo 15:21-28) La mujer cananea tenía una hija gravemente atormentada por un demonio. Al acercarse a Jesús, parecía no recibir respuesta. Incluso los discipulos sugirieron que la despidieran. Pero ella no se rindió. A pesar de que Jesús inicialmente le dijo que su misión era para las ovejas de Israel, la mujer cananea insistió y dijo: “Señor, aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.”Su fe inquebrantable y su perseverancia tocaron el corazón de Jesús, quien finalmente sanó a su hija. Este ejemplo nos enseña que, al igual que Jacob, cuando insistimos y no nos rendimos en nuestra búsqueda de la bendición, Dios responde.
Amigos y Hnos. A lo mejor en este momento estén pasando por situaciones dificiles y quieras rendirte o tal vez por alguna enfermedad y has perdido la esperanza de su sanidad recuerda El clamor persistente de Bartimeo (Marcos 10:46-52)
Bartimeo, un ciego mendigo, oyó que Jesús pasaba cerca. Sin poder ver, comenzó a gritar con todas sus fuerzas: “Jesús, hijo de David, ten misericordia de mi”. A pesar de que la multitud intentaba callarlo, él gritaba más fuerte. Su determinación y fe le ganaron la atención de Jesús, quien le preguntó: “¿Qué quieres que te haga?”. Bartimeo respondió: “Maestro, que recobre la vista”. Y Jesús lo sanó en el acto. Bartimeo, como Jacob, decidió que no dejaría pasar la oportunidad de recibir la bendición.
Recuerda que la Perseverancia y Fe son esenciales para ver milagros sobrenaturales en tu vida. Al igual que Jacob, la mujer cananea y Bartimeo, estamos llamados a aferrarnos a Dios y no soltarlo hasta que veamos su mano moverse en nuestras vidas. La bendición no siempre llega de inmediato, pero la fe perseverante y una relación intima con Dios nos permiten experimentar Su gracia de maneras sorprendentes. Hoy, decide buscar a Dios con determinación, confiando en que Él escuchará tu clamor y no te dejará sin bendición.
Oremos:
Señor, ayúdame a tener la fe perseverante que tuvo Jacob, que nunca se rindió hasta recibir tu bendición. Dame la fuerza para buscarte en medio de mis pruebas y no soltarme de ti. Sé que tu bendición y tu sanidad es lo que más necesito en este momento. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.
Bendiciones
Pastor Jorge Florian





