Amigos y Hnos. En Cristo espero que se encuentren bien, gozando de las bendiciones de nuestro Padre Celestial. En la biblia encontramos muchas oraciones hechas por personas con fe y convicción. Y Dios escucho sus oraciones y les contesto. Hoy quiero compartirte la oración breve de un hombre que no es recordado por hazañas militares o logros terrenales, sino por su fe y su clamor a Dios. Su nombre es Jabes. Su nombre, que significa “dolor”, pudo haber definido su destino. Sin embargo, Jabes no aceptó vivir bajo ese nombre. En lugar de enfocarse en las limitaciones de su pasado, decidió mirar hacia un futuro lleno de bendición a través de la oración. Su oración la encontramos escondida en medio de una narración de los descendientes de Juda. Miremos como lo describen la biblia y su oración breve:
1 Crónicas 4:9-10 *Jabes fue más ilustre que sus hermanos, y su madre lo llamó Jabes, diciendo: “Por cuanto lo dia luz en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: “Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras del mal, para que no me dañe!! Y le otorgó Dios lo que pidió”. Este pasaje, aunque breve, muestra cómo la oración puede transformar la vida de una persona.
La oración de Jabes es un poderoso recordatorio de que cuando venimos a Dios con humildad y fe, Él nos escucha. Jabes pidió tres cosas específicas: bendición, expansión y protección. Pidió que Dios lo librara del mal y que lo ayudara a vivir una vida libre de dolor. Esta oración refleja una fe audaz, una confianza en que Dios puede y quiere cambiar nuestras circunstancias cuando nos acercamos a Él.
Amigos y Hnos en nuestra vida diaria, muchas veces enfrentamos situaciones difíciles, como la pérdida de un empleo o un conflicto en una relación. Puedes sentir que las circunstancias te definen, que las cosas siempre serán complicadas o dolorosas. Sin embargo, la oración nos permite elevar nuestras peticiones a Dios y confiar en que Él tiene un plan bueno para nosotros recuerda lo que dice Jeremias 29:11 (NVI) Porque yo conozco los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Al igual que Jabes, podemos clamar pidiendo bendición y fortaleza, sabiendo que Dios escucha y responde.
Oremos:
Señor, te damos gracias porque siempre estás dispuesto a escucharnos como dice Jeremías 33:3 que, si calmo a ti, tú me responderás y me darás a conocer cosas grandes. Ayúdame a orar con fe, creyendo que eres poderoso para transformar cualquier situación. Así como oíste a Jabes y cambiaste su historia, confió en que Tú puedes cambiar mi vida. Bendíceme y ayúdame a caminar siempre bajo tu cuidado. En el nombre de Jesús, amén.
Bendiciones
Pastor Jorge Florian





