Recientemente leí que en un museo de Washington, D.C. tienen una exhibición de lámparas antiguas de Israel. También pude ver algunas fotos y muestran que son vasijas de arcilla ovaladas, tienen dos aberturas: una para el combustible y la otra para una mecha. Según los datos históricos de acuerdo a la información proporcionada por el museo, los israelitas solian usarlas en huecos en la pared, todas eran lo suficientemente pequeñas como para entrar en la palma de una mano.
Esa información me hace pensar en lo siguiente: tal vez una luz pequeña como ésta inspiró al rey David a escribir su cántico de alabanza: “Tú eres mi lámpara, Oh Señor, mi Dios alumbrará mis tinieblas” (2 Samuel 22:29-30), el cual cantó después de que el Señor le diera la victoria en una batalla. Enemigos de adentro y afuera intentaban matarlo, pero por su relación con Dios, David no se ocultó en las sombras, sino que confrontó al enemigo con la confianza que da la presencia del Señor.
Las tinieblas a las que se refirió en su cántico tal vez implicaban temor a la debilidad, la derrota y la muerte. Muchos vivimos con preocupaciones similares que producen ansiedad y estrés. Como creyentes en Cristo, cuando la oscuridad nos presiona, podemos encontrar paz porque sabemos que Dios está con nosotros también.
La llama divina del Espíritu Santo que mora en nosotros los creyentes, es para iluminar nuestro camino, esto es parte de la Gracia inmerecida que Dios nos regala diariamente y de esa manera vivir iluminados por Cristo Jesús (Juan 12:46).
¿A usted también le gustaría que Cristo Jesús iluminara su vida?
Si tiene preguntas puede llamar al (832) 659-2454 O (210) 863-1804
Dios les bendiga !!






