Devocional semanal del evangelista Luis Gomez: Enredados

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04/07/2026

Recientemente lei que unos soldados que combatian en una selva muy sofocante, se encontraron con un grave problema. Inesperadamente, una enredadera muy espinosa se adhería a sus cuerpos y les impedía seguir avanzando y por lo tanto quedaban atrapados. Cuando luchaban para liberarse, los tejidos de la planta más los enredaba y los soldados le pusieron por nombre a esa planta: “espera un momento”, porque cuando quedaban atrapados y sin poder avanzar, tenían que gritarles a los demás: “Oye, espera un momento, estoy atrapado”.

Esa situación me hace recordar el pasaje biblico de (Hebreos 12:1-2), que nos dice que nos despojemos de “todo peso del pecado que nos asedia y que corramos con paciencia la
carrera que tenemos por delante (la carrera de la fe).

Jesús es el único que puede liberarnos de la influencia del pecado en nuestras vidas, eso es de
acuerdo a la Escritura (12:2), que dice lo siguiente: Aprendamos a fijar nuestros ojos en Él, en el Hijo de Dios, nuestro salvador. Dios quiere que venzamos la tentación, pero no con nuestras fuerzas, sino con las de Él, para que podamos despojamos del asedio del pecado y seguir su justicia. En base a esto, el apóstol Pablo dijo lo siguiente: No nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es

Dios, que no nos dejará ser tentados más de lo que podemos resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podamos soportar. (1 Co. 10:13).

De igual manera otra enseñanza apostólica que encontramos en la Palabra de Dios con referencia a liberarnos del pecado es la siguiente: “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo” (1 Juan 2:16). Todo lo que hay en el mundo así como muchas cosas que este nos ofrecen parecen atractivas y deseables, sin embargo es un engaño diabólico. Sus teorías mortíferas se levantan contra el conocimiento de Dios y pueden cautivar el alma del hombre. \

Así mismo el apóstol Santiago en su carta nos dice lo siguiente: ¡Oh almas adúlteras ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios (Santiago 4:4).

¡Dios le bendiga! y recuerde que Cristo murió por nuestros pecados. (Romanos 5:8). Pregunta de reflexión:

¿Qué es lo que le impide a usted seguir avanzando?
Si tiene preguntas sobre el tema, puede llamar o textear al # de teléfono (832) 659-2454.

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