Los apagones eléctricos suponen una grave amenaza para quienes dependen de aparatos médicos en casa para vivir. Un experto del Baylor College of Medicine explica por qué es crucial prepararse para un apagón inesperado.
“Mientras estamos en medio de la temporada de huracanes y de un domo de calor, corremos el riesgo de quedarnos sin electricidad”, dijo Isabel Valdez, médica asociada y profesora adjunta de medicina en Baylor. “Como es posible que no sepamos cuánto tiempo estaremos sin electricidad ni cuándo se restablecerá, tener un plan puede salvarnos la vida”.
La preparación comienza con la documentación. Cuando se entrega un aparato médico a domicilio, Valdez dice que hay que guardar un archivo con el fabricante del aparato, el número de serie y fotos del mismo para que sirvan de referencia a los cuidadores o profesionales médicos. Si el cuidador no vive en la misma casa que la persona dependiente del aparato, los amigos o familiares que puedan ayudar en caso de emergencia también deben disponer de esta información para asegurarse de que el aparato se utiliza o guarda correctamente.
Antes de que se vaya la luz, busca fuentes de energía auxiliares compatibles. Averigua si el dispositivo funciona con baterías o con un generador y durante cuánto tiempo. Realice un mantenimiento periódico del dispositivo para asegurarse de que está en perfectas condiciones cuando se produzca una emergencia. Tenga un plan para su dispositivo tanto si piensa refugiarse en casa como evacuar durante el apagón.
“Las personas que dependen de dispositivos médicos, como máquinas CPAP, tanques o concentradores de oxígeno, y las personas que se someten a diálisis, están más seguras donde hay electricidad”, dijo Valdez. “Si puede evacuar, hágalo. Las ciudades y los condados pueden ofrecer refugios para capear la tormenta o el apagón, pero tenga en cuenta que pueden estar dando refugio a muchas personas y que incluso los hospitales tendrán recursos limitados.”
La evacuación puede ser la única opción para algunos, por lo que la preparación es clave. Al prepararse para emergencias, Valdez dice que hay que tener recursos para al menos dos semanas. Esto incluye baterías de repuesto, equipos suplementarios y un amplio suministro de medicamentos habituales y recetados. También puede necesitar equipos especiales, como neveras para mantener la insulina utilizable. Hablar con los proveedores de seguros antes de las catástrofes previstas puede facilitar el proceso de sustitución del dispositivo si se daña durante un episodio de calor o meteorológico. En algunos casos, las personas con dispositivos médicos en casa pueden ponerse en contacto con su proveedor de electricidad para informarle de sus problemas de salud y así dar prioridad al restablecimiento del suministro eléctrico en su casa o área.
“Lo más importante es su seguridad y su salud, así que tenga un plan para evacuar o esté al tanto de los refugios de emergencia de su ciudad o condado”, dijo Valdez.





