El jueves 10 de abril, un grupo de perros valientes dio sus primeros pasos hacia una vida mejor gracias a un esfuerzo en conjunto entre Alaska’s Hope Animal Rescue en Tarkington y Better Together Dog Rescue.
En total, ocho perros fueron subidos a un transporte con destino a un futuro más brillante, después de haber sido encontrados en situaciones muy tristes. Todos ellos habían sido cuidados por Alaska’s Hope, una organización que ayuda a animales en el condado de Liberty y en áreas cercanas con la misión de rescatarlos, cuidarlos y encontrarles un nuevo hogar.
“Estos perros han pasado por cosas que ningún animal debería vivir,” dijo Lidia Martínez, cofundadora de Alaska’s Hope Animal Rescue. “Pero gracias a esta colaboración y al cariño de nuestros hogares temporales y seguidores, están recibiendo la segunda oportunidad que merecen.”
Entre los rescatados estaban Alani y Alfie, dos pequeños chihuahuas que fueron encontrados dentro de un basurero. Solo, un schnauzer tierno, fue lanzado desde un vehículo contra la reja de una casa. Cuatro hermanitos mestizos, Penélope, Freya, Phoebe y Titán, también fueron tirados desde un carro como si no importaran. Titán tenía el fémur roto, heridas en la cadera y dos obstrucciones en el estómago, pero ya recibió atención médica urgente.
Mabel, que llegó a último momento, pasó la noche anterior en un hogar temporal y también tuvo la oportunidad de unirse al transporte para empezar una nueva vida.
Martínez describió el día del transporte como algo agridulce. “El rescate es tristeza, sanación y esperanza, y la esperanza iba viajando en esa camioneta. Trabajamos muy duro para asegurarnos de que estos animales estén seguros, sanos y queridos, y verlos partir hacia sus nuevas vidas hace que todo valga la pena.”
Better Together Dog Rescue, con sede en el noreste del país, colabora con refugios de diferentes partes de Estados Unidos para encontrar hogares adoptivos a perros que los necesitan. Con pocos recursos en las zonas rurales de Texas, Martínez dice que este tipo de apoyo es vital.
Mientras la camioneta se alejaba, voluntarios y hogares temporales despidieron a los perritos con emoción, sabiendo que ahora tienen una oportunidad real de ser felices.
“No tenemos palabras para agradecer a todos los que hicieron esto posible,” agregó Martínez. “De verdad se necesita una comunidad entera y esta comunidad respondió.”






